¿Coches hechos arte? Sí, así le llaman a este tipo de autos, de varias marcas y modelos, los propietarios, sus fans y el director del documental Automorphosis (Harrod Blank, 2009), así es esto. Cuando, de vez en cuando, presentamos los vochos más locos con estas características, en realidad promocionamos la existencia de estos autos hechos arte.

El mencionado documental abarca una gran parte de Estados Unidos, donde existen una gran cantidad de coches arte, así como motocicletas y bicicletas. Sin embargo, la película va más por la amplitud que por la profundidad, dando clips bastante breves sobre la biografía de las personas detrás de las creaciones y de los vochos más locos.

Automorphosis

Así es, en los minutos que dura la película, veremos muchos vehículos, en diversos grados de modificación, pero pocas motivaciones, pocas explicaciones de por qué a una persona se le ocurre hacer esto con su vehículo.

Eso sí, está considerado como arte, quizá popular, no el arte de museo o de galería, pero arte al fin y al cabo.

Las motivaciones que llevan a hacer los vochos más locos

Tal vez no se hayan fijado, pero cada vez que escribimos un artículo tratamos de reflejar los motivos por los cuales el dueño o dueña decidieron cambiar la imagen, y a veces la arquitectura, de su auto.

vochos más locos

La mayoría entra en la categoría de fans de las modificaciones, pocos son los que buscan mejorar el desempeño de su Vocho, aunque hay quienes combinan ambos intereses.

En fin, “cada cabeza es un mundo”, reza el refrán, y por eso no nos preocupa que en el documental no se explayen sobre el porqué de cada uno de los entrevistados. Lo que nos interesa es ver algunos de los vochos más locos rodando por ahí con, nunca mejor dicho, toda la fiesta encima.

vochos más locos

Además, el documental no informa que Uri Geller, aquel famoso telequinético doblador de cucharas, poseía un auto cubierto con… cucharas dobladas.