Desde tierras jaliscienses nos llegas este precioso Vocho Oval 1956, que a sus más de 60 años luce espectacularmente bien, combinando elementos de equipo original con nuevas piezas que acentúan la esencia con la que salió de agencia.

El dueño de este bello ejemplar es Joel Pulido López y es miembro del Club Tlaque Runner, donde, en compañía de sus compañeros y amigos salen a rodar por la ciudad y exhibir su amor por los vochos, amor que todos los mexicanos compartimos.

Vocho Oval



Exterior del Vocho Oval 1956

El aspecto exterior de este hermoso Vocho Oval 1956 es inmejorable y se restauró pensando en mantener intacta la identidad original de este vehículo, con algunas piezas que no son de equipo original que añaden un toque personal a la creación de Joel.

Vocho Oval

La pintura amarilla es idéntica al color con el que salió de la agencia hace más de 60 años y para restaurarla primero se eliminar todos los rastros de corrosión que existían en las coyunturas del chasis para mejorar su rigidez y asegurar su fiabilidad. Después se aplicaron varias capas de pintura amarilla de equipo original Volkswagen para darle ese toque espectacular.

Vocho Oval

Para culminar el trabajo, Joel colocó nuevas manijas, defensas y detalles en color cromo que contrastan con la pintura y la cereza en el pastel son los rines de 15 pulgadas tipo Empy que le dan un look muy deportivo a este auto, combinándose con la rejilla para equipaje colocada en el techo de este auto y que nos remonta a aquella época donde viajar era toda una experiencia.

Vocho Oval

El motor del Vocho Oval 1956

Cuando se está restaurando un vehículo clásico el motor es una parte muy importante, pues los coleccionistas aprecian mucho un motor clásico conservado al 100 por ciento. Por esta razón Joel decidióralizar cambios menores a las piezas de su Vocho Oval 1956, como el filtro de aire y las poleas graduadas, aunque, para darle un look más llamativo y moderno, decidió cromar el fondo y algunas piezas, consiguiendo un acabado perfecto.

Vocho Oval

Interior de este Volkswagen clásico

Por dentro, el trabajo realizado en este Vocho Oval 1956 no es menos espectacular y es que para empezar, se volvieron a tapizar los asientos originales, al igual que las tapas de puertas en piel color marrón que contrasta perfecto con el tono amarillo que lucen los postes del chasis.

En el caso de los asientos, se les dio el acabado final agregando detalles y costuras en color blanco para conseguir un contraste perfecto y combinar con algunos elementos del tablero, entre ellos el volante, el cual se conservó original sin restauración como un pequeño guiño al estado en el que este vehículo estaba antes del trabajo.

Vocho Oval

En la parte baja del tablero podemos ver el estéreo original que portaba este auto, el cual se decidió conservar intacto para no afectar el aspecto clásico del auto, aunque se re hizo el cableado y se colocaron nuevos altavoces en la parte baja del tablero para poder escuchar apaciblemente el radio, como en los años 50.

Vocho Oval

Sin duda alguna, el trabajo que realizó Joel en su Vocho Oval 1956 es digno de admirarse, pues la atención al detalle y los elementos nuevos contrastan de una manera simplemente espectacular, regalándonos una combinación ideal entre el estilo clásico y la modernidad, pocas veces vista en una restauración ¡Felicidades!

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