Para los aficionados al deporte motor pocas actividades resultan tan apasionantes como los arrancones, donde el objetivo es recorrer un cuarto de milla (402.3 metros) en el menor tiempo posible a bordo de un vehículo como Mental Breakdown.

Aunque la carrera dura poco, tan solo unos segundos, todo el preámbulo que antecede al momento de que los autos salen disparados le agrega sabor al momento. La preparación de los vehículos, el momento en el que se encienden los motores, la quema de llanta, etc., la adrenalina fluye en todo momento tanto dentro de la cabina del piloto, como desde las gradas.

Mental Breakdown, un proyecto nunca antes visto

Mental Breakdown




Procedente del Reino Unido, este increíble vehículo es una Combi convertida en Dragster que surca las pistas de la British Hot Rod Association (BHRA), su nombre es Mental Breakdown, algo así como colapso mental. La idea de este proyecto surge en Albión, un lejano poblado donde curiosamente se ubica una de las pistas más famosas de la Gran Bretaña, Santa Pod.

Pocos lo saben, pero en dicho país hay una gran afición a las carreras de arrancones, tanto amateur como profesional, y fue precisamente en este lugar donde Wayne Allman decidió presentar su Mental Breakdown. El comenta que desde siempre le ha gustado instalar motores “inapropiados” en coches poco convencionales.

Mental Breakdown

Y la Mental Brakdown no es la excepción a la regla, Wayne logró acoplar un gigantesco motor HEMI, una máquina V8 de 8.4 litros, 1,700 hp y construida por el especialista Keith Black, en un VW Sedan del 65.

El motor se encuentra sobrealimentado por un compresor del tamaño de una mesa de comedor y funciona con metanol en lugar de gasolina. Este se encuentra montado sobre un chasis tubular fabricado a la medida.

El interior de Mental Breakdown

Mental Breakdown

La cabina está situada casi en el suelo, y es la única parte del vehículo original que se conserva. La carrocería original sufrió una metamorfosis, algunas piezas de fábrica se mantuvieron intactas (líneas y emblema), mientras que el toldo se recortó y se colocaron ventanas de acrílico mucho más pequeñas. Por cuestiones de reglamentación también se eliminaron los faros y en su lugar se instalaron cubiertas de acrílico azul.

Unos gigantescos neumáticos traseros canalizan la potencia al suelo, mientras que un alerón de por lo menos dos metros de altura es el encargado de pegar el eje trasero a la carretera para no tener pérdidas de adherencia.

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