Los autos de pedales son juguetes que se han producidos desde hace varias décadas. Los registros dictan que desde que aparecieron los primeros vehículos convencionales a gasolina surgieron también las réplicas a escala. Pese a la gran cantidad de autos que se han producido a lo largo de la historia, los vehículos de pedales son realmente escasos, es por ello que algunos se han convertido en piezas de colección, las cuales, además de ser muy difíciles de conseguir, llegan a costar varios miles de pesos, entre ellos se encuentra el Kharmann Ghía de pedales.

Kharmann Ghia pedales



De origen brasileño

Debido a su escasez, algunos coleccionistas de estos pequeños autos se habían cuestionado la existencia del Kharmann Ghia de pedales, sin embargo, se ha revelado información sobre la empresa que los fabrica, Gurgel Maca Industria e Comercio LTDA. Dicha industria se ubicaba en Río de Janeiro, Brasil, dentro del Centro Industrial Jurubatuba, de Santo Amaro.

La diferencia entre el Karmann Ghía Gurgel, y los demás bólidos que se elaboraron como el Escarabajo y el Tipo II, fue la fisonomía casi idéntica a la de un Karmann real, así como su pequeño motor a gasolina. Esto lo convirtió en una pequeña joya con la que muchos niños soñaban.

Kharmann Ghia pedales

 

Karmann Ghia de pedales, para toda la familia

Según palabras de Enzo Gurgel (Presidente de la compañía en aquel entonces), este mini auto fue construido con gran esmero, tras mucho esfuerzo y dedicación bajo contrato con la empresa Karmann Ghía, y la autorización de Volkswagen de Brasil.  El auto estaba pensado para niños de 6 a 16 años de edad, o en su defecto para personas de máximo 1.65 metros de estatura.

Kharmann Ghia pedales

Del pequeño Kharmann Ghía de pedales aparecieron 2 versiones; monoplaza y biplaza, con asiento corrido para dos chamacos. Gurgel destacaba en su publicidad que el auto contaba con una mecánica sencilla, diseñada para rodar por varios años y miles de kilómetros, y que, además brindar alegría a toda la familia, ayudaría a desenvolver las aptitudes mecánicas de los infantes.

Pese a su tamaño un poco más grande que otros autos similares, éste podía transportarse fácilmente en la canastilla de cualquier auto convencional, o bien, sobre el remolque que Gurgel fabricó para dicho fin.

Kharmann Ghia pedales

Karmann Ghia de pedales, con motor de 4 tiempos

El Kharmann Ghía de pedales tenía habitáculo pequeño con 210 centímetros cúbicos de espacio. Medía 90 cm de largo, y su distancia entre ejes era de 127 centímetros cuadrados. Portaba neumáticos modelo 350×8 y era impulsado por un motor enfriado por aire, de cuatro tiempos, y 3 caballos de fuerza.

carritos vw de pedales

El esqueleto estaba compuesto por un chasis tubular, con suspensión delantera y resortes helicoidales, cuyo sistema de frenos de tambor se accionaba mediante las dos ruedas traseras, las cuales eran más anchas que las de adelante, y contaban con un sistema de enfriamiento. El vehículo tenía dos pedales: acelerador y freno, conectados a una transmisión con marcha al frente, punto muerto y reversa.

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El sistema eléctrico era opcional y constaba de luces en los cuartos, faros principales y de penetración. La carrocería estaba compuesta por un monoblock de plástico reforzado, fibra de vidrio, anticorrosivo altamente resistente a choques y las variaciones del clima. Este tipo de carrocerías eran fáciles de restaurar.

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En el exterior, lucía detalles como biseles en los faros, las rejillas de ventilación cromadas, el parabrisas con empaques de hule, emblemas, y defensas de plástico pintadas en color plata. Todo esto lo hacía lucir aún más con un bólido de verdad.

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Al habitáculo se podía accesar por encima de las puertas, o bien, levantando la carrocería de forma lateral, para que los más pequeños no tuvieran problemas para disfrutar del auto.

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Sin duda alguna, el Kharmann Ghía de pedales pasará a la historia como una de las mejores creaciones en su tipo, con amplio espacio que podía ser ocupado por niños y adultos, entregando horas y horas de diversión a las familias poseedoras de este pequeño bólido alemán con alma brasileña.

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