Este año se dejará de producir el Volkswagen Beetle, después de más de 80 años produciéndose alrededor del mundo, ahora es tiempo de partir para este modelo que sin duda se ha ganado un lugar especial en el corazón y la cultura alrededor del mundo.

Para despedirlo como se merece, Volkswagen organizó un evento llamado “Bye Bye, Beetle” dentro de las instalaciones del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), donde estuvieron invitadas grandes personalidades del medio, como Klaus Bischoff, jefe de diseño de Volkswagen, Rebeccah Pailes-Friedman del Pratt Institute y Paul Galloway, curador de diseño del museo, quienes charlaron largo y tendido sobre el diseño automotriz y su evolución a través del tiempo.

Bye Bye, Beetle




Al evento “Bye Bye, Beetle” se dieron cita una gran cantidad de celebridades, políticos de la región, periodistas y corresponsales de medios nacionales y extranjeros, pues nadie quería perder la oportunidad de despedir a uno de los iconos de la industria automotriz ni de despedirse del modelo más longevo del mundo.

Claro que en un evento dedicado al Beetle no podían faltar algunos magníficos ejemplares del Volkswagen Escarabajo clásico, entre ellos un ejemplar de color beige que llamó poderosamente la atención a tal grado, que nadie perdió la oportunidad de tomarse la foto a su lado.

En el evento, Galloway, curador de diseño del museo, comentó que el MoMA y Volkswagen tienen una amplia historia de colaboración e incluso se exhiben algunos modelos del Volkswagen Tipo 1 en las exposiciones permanentes, siendo uno de los objetos más fotografiados por los visitantes.

“Bye Bye, Beetle”

Por su parte Klaus Bischoff estuvo muy activo durante el evento “Bye Bye, Beetle” charlando sobre como nació la idea del Beetle hace más de 80 años, cuando en 1938 se presentó el primer boceto de este vehículo, con 3 cosas principales en la cabeza, que fuera un vehículo para 5 personas, que pudiera viajar a más de 100 kilómetros por hora y que fuera muy económico para poder llegar a las masas.

“Una gran parte de esta experiencia de producto tiene sus raíces en la fascinación original por el automóvil, que incluye la sensación del movimiento en sí mismo. Los automóviles son los productos más emotivos que existen. Son como parte de la familia. El diseño de un auto es una expresión de esta fascinación” comentó Klaus.

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